“Tienes que amar al Gran Hermano. No basta que le obedezcas; tienes que amarlo” (“1984” p. 227)
George ORWELL (1903-1950)
Editó: Lic. Gabriel Pautasso

Cuando aún se hallaba en Tucumán, recibió una carta de su padre, de sencilla belleza, que una parte reproducimos aquí por revelar el Temple de los hombres que hicieron